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Después de ver el elemento metal, relacionado con el otoño y el elemento
agua, relacionado con el invierno, (ver Espacio Humano de octubre y
noviembre 2004), entramos en la primavera, propia del elemento madera.
Como decíamos en los artículos anteriores, no podemos perseguir, a la hora
de comer, solamente las calorías, los hidratos de carbono, las grasas, las
vitaminas o la comida natural, también tendremos que prestar atención no
sólo a lo que comemos sino a cómo lo comemos y, naturalmente, a cómo lo
cocinamos para que nos aporte la energía máxima.
El elemento Agua, propio del invierno, alimenta a la Madera, creando un
ciclo constructivo donde la madre alimenta al hijo.
La cocina, en sí, es delicada de ubicar y de decorar en una casa de
acuerdo al Feng-Shui. En la cocina se unen varios elementos que crean
ciclos destructivos entre sí. Los elementos claramente pertenecientes al
elemento agua como los fregaderos, lavadora, lavaplatos, etc. están en
ciclo destructivo colocados junto al horno, la cocina de cocinar, el
microondas, la caldera, etc, propios del elemento fuego. El agua apaga al
fuego y es posible que si están mezclados unos con otros, algunos de ellos
se estropeen, se atasquen o den averías. Cuando proyectamos una cocina
nueva o nos apetece reformar la cocina, tendríamos que tener en cuenta el
respeto de los elementos mediante la ubicación correcta de los mismos
dentro de la cocina.
Como ya se dijo, la cocina es el lugar donde se elabora la comida de la
familia y tiene que ver mucho con el bienestar y la salud, por lo tanto
tiene que estar limpia, ser luminosa y estar recogida al máximo. La cocina
tiene que proteger a la persona que cocina, sin demasiadas puertas o
ventanas para quien cocine esté en posición de resguardo o dominante con
respecto a los accesos. Una cocina con dos puertas enfrentadas una con
otra, puede hacer que la energía salga disparada como una flecha sin
repartirse sinuosamente por el interior de la misma.
Es importante tener energía y alegría a la hora de cocinar porque lo
trasmitiremos a nuestros alimentos. A la hora de cortar un alimento, como
por ejemplo la verdura o la fruta es mejor hacerlo con las manos y con un
cuchillo adecuado de corte limpio que hacerlo con una trituradora o
cortador eléctrico. Tenemos que tener en cuenta que cortarlos en discos,
en juliana o en cubos es mejor que hacerlo en ángulo recto, porque a estos
trozos les faltará Chi, y ello, aunque no lo podamos creer, influye hasta
en el sabor. Puedes comprobarlo.
Como decía en los artículos anteriores, tendremos que preguntarnos cómo
nos sentimos con respecto a los alimentos y a la energía que ellos nos
aportan. Es importante saber cómo nos sentimos o como nuestro cuerpo se
comporta ante ciertos alimentos. Tendremos que experimentar para ver que
es lo mejor para nosotros y qué alimentos nos dan energía o que alimentos,
por el contrario, nos la quitan. El ser humano es estacional y como tal,
lo ideal es tomar alimentos propios de las estaciones del año para obtener
la energía propia de los alimentos, unida a la energía suplementaria que
nos aporta dicha estación.
ELEMENTO MADERA

El elemento Madera se caracteriza por :
Estación del año: primavera.
Punto Cardinal: Este.
Organos: Hígado /Vesícula Biliar.
Sentido: Ojo Aroma: Rancio.
Tejido corporal: Músculos.
Color: verde y verde azulado.
Emoción: Rabia. Actitud negativa: gritar.
Virtud: la bondad.
Sabor: ácido.
Si manifestamos alguna alteración el cualquier órgano citado, es posible
que tengamos un problema del elemento Madera en nuestro cuerpo y teniendo
en cuenta cómo se relacionan los elementos, como ya se dijo en el anterior
artículo, podemos paliar esta falta de armonía. Lo mismo puede decirse con
las emociones asociadas a este elemento y que, por ejemplo, la ira que se
traga durante mucho tiempo sin encauzarla adecuadamente, puede dar lugar a
tristezas y si se prolonga la situación, a depresión. El Hígado es el mar
de las emociones para los chinos, además de ser la sede del odio y de la
rabia, desde el punto de vista cuerpo mente. Podemos decir que tragarse la
ira puede dar lugar a depresiones o tristezas profundas. Una persona
deprimida, entre otras muchas cosas, es alguien que suele tragarse la ira.
Por otra parte, manifestar la ira de forma inadecuada puede darnos muchos
disgustos con los demás. Las explosiones de ira tampoco son adecuadas y lo
apropiado es aprender a canalizar esta rabia de forma constructiva para
que no dañe.
Si tenemos un ataque de rabia o ira o un enfado importante, podemos tomar
alimentos ácidos que pueden ayudarnos a controlar el elemento madera. La
próxima vez que te enfades, en lugar de tomarte un caramelo o un chocolate
para compensarte, toma un pepinillo en vinagre y mira qué pasa.
Ante un defecto del elemento Madera podemos tomar, si podemos hacerlo,
vinagres, crustáceos, puerros, avellanas, cerezas, frambuesas e hígado de
cerdo y cordero. Para aderezar la comida podemos usar perejil y estragón.
También son adecuadas las frutas como la mandarina y la ciruela. Hay
alimentos que refrescan el elemento Madera como la lechuga, el eneldo, el
apio los limones, las naranjas las grosellas y la carne de pato. Hay
alimentos que enfrían el elemento Madera como los tomates, la piña, el
kiwi, las acelgas, las espinacas el kéfir, el yogur así como la carne de
conejo y el hígado de pato.
Hay recetas fáciles y sencillas, que podremos elaborar a nuestro gusto,
cuyos ingredientes potencian el elemento Agua.
• Un rissotto de arroz con rúcula porta energía al hígado.
• Unas acelgas cocidas con un chorro de vino blanco, refrescan el hígado
cargado.
• Tomates rellenos con manzanas rojas, relaja el hígado si hay un enfado
fuerte.
• Una ensalada de diente de león con pomelo, refresca y afloja las
tensiones.
Al entrar en la Primavera o cada vez que nos encontremos muy enfadados e
iracundos, podemos tomar estos alimentos pertenecientes a la Madera para
armonizar en nosotros el elemento. Podemos hacer un sencillo plato de
constitución Yan para nuestro elemento Madera:
CREMA DE AVELLANAS
Esta receta es fácil de hacer y las cantidades son para dos personas.
100 g de avellanas
100 g de semillas de sésamo.
1 ramillete de perejil
1 pizca de pimentón.
1 c de aceite de oliva.
1 pizca de canela en polvo.
Sal marina
Jugo de limón.
Machacar las avellanas en un mortero, a mano preferiblemente, que en la
picadora eléctrica. Incorporar las semillas de sésamo y machacar hasta
conseguir una pasta homogénea.
Lavar el perejil, agitarlo para que se seque, separando las hojas de los
tallos. Colocar las hojas en el mortero junto con el pimentón y el aceite
de oliva, la canela en polvo, la sal y el jugo de limón. Mezclar todo
hasta obtener una pasta homogénea, junto con la pasta de avellanas y
sésamo
Esta pasta puede usarse para untar en pan. Este plato aporta energía
propia del elemento Madera.
En el próximo número de la revista encontrarás el elemento Fuego. Como
siempre, no olvides que somos lo que comemos y esto te ayuda a elaborar
los alimentos más adecuados para la situación en la que te encuentres
energéticamente. También los alimentos propios de cada elemento,
independientemente de la estación del año, te ayudarán a paliar las
carestías o excesos para armonizarte.
Ana Postigo
Experta en Feng-Shui
Naturópara colg, en Fenaco |