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EL FENG-SHUI Y LA COMIDA

(Cuarta parte, el elemento Fuego)
 

Revista Espacio Humano enero 2005


Después de ver los elementos metal, relacionado con el otoño, el elemento agua, relacionado con el invierno y el elemento madera, relacionado con la primavera, (ver Espacio Humano de octubre, noviembre y diciembre 2004), entramos en el verano, propio del elemento fuego.

Como decíamos en los artículos anteriores, a la hora de comer, muchas veces sólo vemos las calorías, los hidratos de carbono, las grasas, las vitaminas o la comida natural. Además de la forma en que nos alimentamos, que es muy importante, también tendremos que prestar atención no sólo a lo que comemos, sino a cómo lo comemos y a cómo lo cocinamos para que nos aporte la energía máxima.

Solemos comer fuera de casa porque el ritmo trepidante de la vida nos impone correr y correr. Solemos ir a restaurantes o cafeterías donde la comida rápida no suele cocinarse con el esmero suficiente como para servir de alimento que potencie nuestra energía. Cuando comemos en nuestros centros de trabajo y no tenemos tiempo de cocinar, es hasta cierto punto normal, que nos alimentemos con la comida que nos ofrecen, lo mejor que podemos. Cuando tenemos la inmensa suerte de comer tranquilamente en casa, de tomarnos nuestro tiempo para cocinar los alimentos y para comerlos con calma, nuestra energía se eleva. Si además estos alimentos los cocinamos de la forma adecuada, con cariño y buena materia prima, el grado de beneficio y bienestar se eleva todavía más.


El elemento Madera alimenta al elemento Fuego, creando un ciclo constructivo donde la madre Madera alimenta al hijo Fuego. Este ciclo

Estos dos elementos, de por sí, tienen que ver mucho con la cocina. La madera, antaño ardía en las antiguas cocinas llamadas glorias y el fuego que generaba era capaz de calentar y cocinar nuestros alimentos para, posteriormente, ser comidos. Ahora los modernos adelantos técnicos hacen que nuestras cocinas sirvan para cocinar, eso sí, pero sin la energía del fuego. Las cocinas vitrocerámicas, muy rápidas y por otra parte son muy cómodas, no dejan de contaminar por microondas, lo mismo que el propio microondas que calienta rápidamente pero alterando el valor nutritivo del alimento. Hemos sacrificado la adecuada preparación lenta y sana de nuestros alimentos, por la comodidad propia de los tiempos que corren.

El elemento fuego está relacionado con los procesos químicos y por lo tanto, en cierta forma, con la digestión de los alimentos y su absorción.

A ser posible, pueden observarse algunas sencillas reglas cuando proyectemos nuestra cocina o la reformemos:

• No es favorable tener la puerta de la cocina enfrentada con la puerta del baño. Si esto no lo podemos cambiar, al menos tendremos que mantener la tapa del inodoro siempre bajada y puerta del baño siempre cerrada.

• No es favorable tener la puerta de la cocina enfrentada con la puerta principal.

• No situar la cocina de cocinar al lado del fregadero por la mezcla agua fuego que es destructiva y puede acarrear problemas dentro de los elementos de la cocina.

• No colocar la cocina de cocinar debajo de una viga del techo

• No cocinar de cara a una esquina agresiva porque "cortará" la comida y a la persona que la cocina.

• No colocar la cocina debajo de los baños que puedan estar en el piso superior, en caso de vivir en una casa con varias plantas.


Tener un buen Feng-Shui en la cocina también pasa por tener la despensa y el frigorífico en condiciones. Hay que tenerlos con alimentos lozanos, siempre a nuestra disposición, para ser comidos o cocinados a en cualquier momento. En China la despensa pasaba por tener la urna de arroz llena y no vaciarla nunca. Esto ahora lo representa nuestra despensa para alimentos no perecederos y el frigorífico que guarda nuestros alimentos que necesitan refrigeración o congelación. No se trata de tener la despensa el frigorífico abarrotados de alimentos que no vamos a poder tomar. Se trata de comprar con conciencia para estar surtidos pero sin tener que tirar comida porque se haya pasado de fecha. No se pueden tener alimentos en estos lugares mohosos, secos o pasados de fecha porque ello tendría un efecto contrario al que deseamos. Huye de los restos de alimentos que guardamos petrificados y envueltos en papel de aluminio. Mira en tu despensa y en tu nevera, y despréndete de aquellos alimentos pasados de fecha o caducos.

Como decía en los artículos anteriores, tendremos que preguntarnos cómo nos sentimos con respecto a los alimentos y a la energía que ellos nos aportan. Es importante saber cómo nos sentimos o como nuestro cuerpo se comporta ante ciertos alimentos. Tendremos que experimentar para ver que es lo mejor para nosotros y qué alimentos nos dan energía o que alimentos, por el contrario, nos la quitan. El ser humano es estacional y como tal, lo ideal es tomar alimentos propios de las estaciones del año para obtener la energía propia de los alimentos, unida a la energía suplementaria que nos aporta dicha estación.

ELEMENTO FUEGO

El elemento FUEGO se caracteriza por :

Estación del año: Verano.
Punto Cardinal: Sur.
Organos: Corazón/Intestino delgado.
Sentido: la lengua. Aroma: A quemado.
Tejido corporal: los vasos sanguíneos.
Color: Rojo.
Emoción: Alegría. Actitud negativa: Reírse en exceso.
Virtud: La moral.
Sabor: Amargo

Si manifestamos alguna alteración el cualquier órgano citado, es posible que tengamos un problema del elemento Fuego en nuestro cuerpo y teniendo en cuenta cómo se relacionan los elementos, como ya se dijo en anteriores artículos, podemos paliar esta falta de armonía. Lo mismo puede decirse con las emociones asociadas a este elemento y que, por ejemplo, la pérdida de la alegría puede dañar el corazón. No hay cosa peor que un fuego triste, apocado. El corazón, órgano relacionado con el elemento Fuego, representa la alegría al bombear la sangre que circula por el cuerpo. Un infarto de miocardio viene de un coágulo que tapona una arteria que está endurecida y estrecha a causa de la arterioesclerosis, indicando desde el punto de vista cuerpo mente, que la persona tiene un coágulo como un tapón para detener las emociones que le quitan la alegría de vivir.
Tanto si tenemos un ataque al corazón, o una dolencia leve, nos estamos poniendo de manifiesto a nosotros mismos que la alegría, en algún punto de nuestra vida, la estamos suprimiendo.

Ante un defecto del elemento Fuego podemos tomar, si podemos hacerlo, vísceras de animales como el corazón, especialmente de vaca y cerdo, así como mollejas y la morcilla y la carne de cordero. Para aderezar la comida podemos usar nuez moscada, azafrán, mejorana, albahaca, salvia, cacao. y almendras, También son adecuadas las frutas como el pomelo y las granadas. Hay alimentos que refrescan el elemento Fuego como la avena, el trigo, las endibias, las aceitunas, las remolachas y la cerveza. Hay alimentos que enfrían el elemento Fuego como el diente de león, los espárragos y la rúcula. El trigo sarraceno, el té, el cacao y el café calientan el elemento Fuego.

Hay recetas fáciles y sencillas, que podremos elaborar a nuestro gusto, cuyos ingredientes potencian el elemento Fuego:

• Un trigo sarraceno cocido con algunas hojas de salvia fresca, da fuerza al corazón.
• Una ensalada de lechuga mezclada con albahaca refuerza al corazón y aumenta el buen humor.
• Unas coles de Bruselas cocidas y luego rehogadas con aceite de oliva y nuez moscada es de constitución yang y aporta alegría al corazón.
• Una ensalada de endibias con queso de cabra aporta bienestar al corazón.

Al entrar en el Verano o cada vez que perdamos la alegría, podemos tomar estos alimentos pertenecientes al Fuego para armonizar en nosotros el elemento. Podemos hacer un sencillo plato de constitución Yin para nuestro elemento Fuego:


MUESLI CASERO DE AVENA TOSTADA

Esta receta es fácil de hacer y las cantidades son para dos personas.

100 g de Copos de avena sin tostar de la mejor calidad.
2 c de manteca.
2 c de crema liquida.
1 Pera Williams.
50 g de pasas.
1 pizca de canela en polvo.
1 pizca de sal marina
1 pizca de cacao en polvo.
Zumo de naranja.

Tostar los copos de avena durante cinco minutos a fuego medio, removiendo sin parar.

Pelar la pera y cortarla en trozos pequeños. Incorporar la manteca, la crema, la pera y las pasas a los copos, mezclando muy suavemente.

Cubrir y cocinar a fuego bajo durante unos 6 minutos. Condimentar con la pizca de sal, la canela, el cacao y un poco de zumo de naranja, según el gusto personal.

Este plato aporta energía propia del elemento Fuego

En el próximo número de la revista encontrarás el elemento Tierra. Somos lo que pensamos, somos lo que decimos y también somos lo que comemos. Elabora los alimentos más adecuados para la situación en la que te encuentres energéticamente. También los alimentos propios de cada elemento, independientemente de la estación del año, te ayudarán a paliar las carestías o excesos para armonizarte. Empieza el año 2005 con buen pie.

 

Ana Postigo

Experta en Feng-Shui

Naturópara colg, en Fenaco 

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