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FENG-SHUI

 

El feng-shui es una ciencia milenaria china, con más de 4000 años de antigüedad, basada en la paciente observación de la naturaleza. El hecho de que haya llegado hasta nuestros días es la prueba que nos de muestra la importancia de este arte, que a pesar de haber estado prohibido en China, sigue, hoy en día, demostrando su poder.

Cada vez son más las personas que recurren al feng-shui. Arquitectos, empresarios, financieros, príncipes y actores de fama mundial, solicitan los servicios de un maestro de feng-shui para comprar, construir, invertir o simplemente para mejorar sus casas y sus negocios. Esto puede conferir al feng-shui un aspecto un poco frívolo. Nada más lejos de la realidad, esta ciencia está al servicio de cualquiera de nosotros.

Feng-shui significa viento y agua. Ante la pregunta ¿por qué se llama a este arte viento y agua? Los chinos responden: "porque es tan difícil de comprender como el viento y tan inaprensible como el agua". El viento es la energía que circula en nuestro entorno y el agua está representada por las calles, carreteras y caminos.

El buen feng-shui se produce, cuando los vientos y las aguas que rodean nuestra casa o trabajo están en armonía y equilibrados. El mal feng-shui acarrea enfermedades, problemas económicos, de trabajo, de relación, altibajos en la salud y mala reputación.

Cada casa es un microcosmos en estrecha relación con el ser que la habita. Sea propia o alquilada, podemos decir que nuestra casa es nuestra segunda piel. Como nosotros, la casa es un organismo vivo que tiene boca, ojos y demás órganos internos, cuya energía tiene que fluir armónicamente para que todo nos vaya bien.

El feng-shui recomienda tener nuestra casa protegida por los cuatro animales celestes. Ancestralmente, estas colinas servían para dar protección a las edificaciones y configurar óptimamente el entorno. Hoy en día, se sustituyen por los edificios que nos rodean, cercanos al nuestro. La tortuga negra, situada detrás dando apoyo. El dragón verde, a la derecha, dando prosperidad. El tigre blanco, a la izquierda, dando protección. El fénix carmesí, de frente, dando buena suerte.

En feng-shui hay dos escuelas importantes. La escuela de la brújula y la escuela de las formas. La escuela de las formas aplica el pakua y quizá sea más fácil de comprender, aunque en un estudio completo, se tienen en cuenta la fecha de construcción, la fecha en que habitamos y los nacimientos de los habitantes, además de orientaciones de la fachada principal o frente de la casa, así como las reformas que se hayan efectuado en la misma.

El primer mandala es el cuadrado mágico, de donde parte el plano pakua, y se le llama mágico ya que, se sumen sus números como se sumen, el resultado siempre es 15.
 

El pakua es una cuadrícula con nueve casillas que, aplicada al plano de cualquier solar, casa, negocio o habitación, nos indica que áreas de la misma pueden necesitar un ajuste y como éste puede afectar nuestra vida. Lo ideal es que no falte ninguna área del pakua al aplicarlo a la casa, ya que si esto sucede, nuestra vida se verá afectada en ese aspecto. Por el contrario, si tenemos un añadido que sobresalga del pakua, nuestra vida se verá mejorada en el área donde este añadido se encuentre. Hay que medir bien, ya que a veces, tener una mordida o un añadido es una cuestión de centímetros.

El feng-shui es una poderosa herramienta para proteger, mejorar y curar la energía vital que circula por nuestro ser y que se refleja en nuestro espacio inmediato. Es una cuestión de equilibrio basado en el Yin Yang, concepto de la filosofía china y principio de los opuestos complementarios.

El yin yang, en armonía, forman la plenitud del universo.

Del I Ching se toman los conceptos yin yang, y con estos símbolos se construyen los trigramas, que son pura energía, y sirven para conocer que es lo mejor en cada situación de la vida y tomar las decisiones más acertadas. Los 8 trigramas, símbolos compuestos por tres líneas yang cerradas y tres líneas yin abiertas, están incorporados al plano pakua.

Cada uno de estos trigramas representa un aspecto de la naturaleza, el cielo, la tierra, el fuego, el agua, la montaña, el lago, el viento y el trueno. El vacío que todos ellos dejan en centro representa el todo, la unidad cambiante tai-chi. Además, cada uno de estos trigramas simboliza cualidades y emociones, partes del cuerpo humano, estaciones, puntos cardinales así como relaciones y áreas de nuestra vida. Estas áreas representan los benefactores, las relaciones, el éxito e iluminación, el trabajo, el saber, los proyectos e hijos, la fortuna, la familia y la salud, respectivamente.

Los cinco elementos chinos, madera, fuego, tierra, metal y agua, más que elementos son esencias espirituales que generan todas las sustancias materiales. Conocer como actúan entre ellos nos permitirá potenciar eficazmente cada área del pakua, ya que se crean y se destruyen entre sí.

La madera produce fuego, el fuego la tierra, esta al metal, el metal al fundirse produce agua, y esta a su vez nutre a la madera. Pero en el ciclo destructivo, el metal corta a la madera, la madera agota la tierra, la tierra contamina el agua, el agua apaga al fuego y el fuego funde al metal.

Es importante tener en cuenta estos ciclos, a la hora de localizar en nuestra casa las áreas del pakua, para que no haya elementos en conflicto.

A cada uno de estos elementos se les atribuye un color y una forma:

* Madera, forma alargada, color verde.
* Fuego, forma triangular, color rojo.
* Tierra, forma cuadrada, color amarillo.
* Metal, forma redondeada, color blanco.
* Agua, forma sinuosa, color azul.

Estos cinco elementos se superponen también en el pakua.

El feng-shui que yo practico, esta íntimamente ligado a la geobiología, ya que esta trata de todo aquello que puede afectar a la salud o al bienestar de las personas en su entorno, especialmente en su hábitat. Un estudio de la vivienda es este sentido es fundamental. Podemos tener la casa curada a nivel Feng-shui, pero de nada serviría si pasamos durmiendo o trabajando muchas horas debajo de una geopatía.
La coincidencia de cruces de redes de hartmann o curry, de aguas subterráneas, contaminación electromagnética, etc en lugares donde pasamos muchas horas, nos perjudican hasta el punto de no poder dormir, estar cansados, despertarnos por la noche, causar eneuresis nocturna en niños y nerviosismo.

Si seguimos permaneciendo en estas zonas, la radiación que emiten hace que la vibración del ser humano baje, se debilite el sistema inmunológico y que aparezcan enfermedades más graves. Estas enfermedades son tratadas y parecen remitir, pero al cierto tiempo vuelven, haciendo que los tratamientos e incluso operaciones quirúrgicas no tengan los resultados deseados. Es importante tener curada la casa en este sentido. Las alteraciones geofísicas, el estrés geopático, el gas radón, la calefacción, el electromagnetismo y el ruido también alteran la salud, son importantes y hay que tenerlos muy en cuenta. Pasarle a la casa un estudio geobiológico es tan importante como un chequeo médico para los seres humanos.

El periodo que abarca del año 2004 al 2023 está regido por la estrella volante 8, la del mejor auspicio. Es un periodo muy apropiado para comprar una casa, un negocio e incluso reformar la vivienda. Esta estrella abarca del 2004 al 2023, regida por el éxito, la fama y la suerte, siendo más poderosa en los primeros años que en los últimos.

Por último, un estudio del ki de las 9 estrellas con los números personales y de los elementos a los que pertenecen los habitantes de la casa, es una herramienta complementaria que ayuda a entender ciertos comportamientos y actitudes de los seres que nos rodean, sean hijos, pareja, socios o compañeros de trabajo.

Comprender como nos relacionamos entre nosotros y dentro del hábitat es muy importante para mejorar relaciones de todo tipo. Saber la ubicación más adecuada dentro de la casa o lugar de trabajo, el color más apropiado en función del número personal y del elemento al que se pertenezca, es fundamental para conseguir una mejor calidad de vida y de entendimiento con nuestros semejantes.

El feng-shui debe contener un estudio del entorno, de la vivienda y de los habitantes. Tener la casa sana es un tanto ganado y nos da la posibilidad de profundizar en otras áreas que como seres humanos nos interesen.

Las curas en feng-shui se utilizan para solucionar las carencias o defectos de la vivienda. Los espejos, las bolas facetadas, los móviles, las plantas naturales y la luz juegan, entre otros elementos, un papel importante para solucionar problemas.

El feng-shui nos aconseja que no trabajemos, comamos o durmamos en lugares de energía poco saludable.

La importancia del agua es fundamental. Es importante que los cuartos de baño no estén ubicados en áreas como la fortuna, el éxito o las relaciones ya que simbólicamente el agua podría llevarse el dinero, la fama y las relaciones por el desagüe. Es necesario bajar la tapa del inodoro y cerrar la puerta del baño.

Es importante que todo esté funcionando correctamente, los grifos, las luces, los electrodomésticos y demás enseres en la vivienda. La limpieza y el orden son fundamentales, así como desprenderse de todo aquello que no sirve o no se utiliza.
Cada casa es única y por lo tanto, a la hora de hacer curas, no se puede generalizar. Estas se realizarán en función de las necesidades propias de cada vivienda y de sus habitantes. Hay que tener en cuenta que vivimos en España y que no se trata de convertir nuestra casa en un restaurante chino. Las curas hay que personalizarlas teniendo en cuenta las preferencias y gustos de los habitantes.

A la hora de pintar con colores, si nos atenemos estrictamente a lo indicado en algunos publicaciones, podría darse el caso de que pintáramos un cuarto de nuestra casa de color violeta, pensando en aumentar la prosperidad. Seguramente no funcionará, ya que para algunos de nosotros este color no significa dinero sino muerte, dolor, Semana Santa y alivio luto. Poner un acuario puede aumentar la energía, pero si pensamos que los "peces dan mala suerte", es preferible no colocarlo ya que inconscientemente atraeríamos "mala suerte".

Estos dos ejemplos nos llevan a que hay que observar con cuidado y tratar de ser objetivos a la hora de sanar la propia casa. Sin querer, no solemos ser capaces de mirar nuestra vivienda con ojos nuevos. Estamos acostumbrados a tener las cosas colocadas siempre de una determinada manera. Somos "animalitos de costumbres" y ser objetivos, a veces, no es tarea fácil.

Igual que una cura feng-shui puede empezar a notarse inmediatamente o tardar un tiempo en hacer efecto, la casa empieza a vibrar para y con nosotros, tanto a favor como en contra, al mes de ocuparla. Si deseamos mudarnos de casa, es importante sanar primero la actual, para no proyectar en la nueva vivienda que elijamos, todo aquello que ahora nos traba. Con los negocios ocurre parecido. Es necesario pasar primero un estudio a la casa particular, ya que de ella parte todo y, después, sanar el propio negocio. No hay que preocuparse, en feng-shui, aunque no lo parezca, todo es sencillez. Casi todo tiene solución y cura. Solo se trata de comprender que nuestra casa, sea propiedad o alquilada, es un organismo vivo que vibra para nosotros y con nosotros.

Sanar la casa ayuda a sanar la vida.
 

PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE FENG-SHUI

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